Por: Raúl Felipe Sosa

Estimada Alina, mi nombre es Raúl Felipe Sosa y voy a responder su escrito en La Joven Cuba (La Vieja Cuba -LVC) titulado «Cuando de nombres se trata«. Le digo mi nombre completo para que comprenda que esto lo escribo a título personal y que estoy dispuesto a jurar sobre una Biblia, sobre un Manifiesto Comunista o sobre la Constitución de los Estados Unidos, donde ustedes prefieran, que no pertenezco a ninguna organización estalinista de ultraizquierda y mucho menos me considero influenciado por ningún «ideólogo oficial», sea lo que sea que esto signifique.

Permítanme sugerirles que se traten esa paranoia, bajo la cual, todo lo que signifique un cuestionamiento o crítica a LVC forma parte de una conspiración ultraizquierdista. Eso sin contar lo contradictorio que resulta que ustedes los mismos que no han aceptado nunca un debate, acusen a otros sin pruebas de no querer dialogar. Usted dice en su escrito lo siguiente «si no existiera una terrible crisis de carácter económico, político y social; si no conviviéramos con gente hambreada, cansada, desesperada por resistir un día sí y otro también», déjeme decirle que esta frase si es patética, y duele el cinismo con el que usted y el blog que coordina la usan para argumentar su respuesta y ganarse adeptos de entrada apelando al dolor del pueblo cubano.

Permítanme sugerirles que se traten esa paranoia, bajo la cual, todo lo que signifique un cuestionamiento o crítica a LVC forma parte de una conspiración ultraizquierdista.

Mencione también, estimada Alina, que en gran medida esa situación de crisis es debido al Bloqueo que ustedes usan hipócritamente para tomar posición ventajosa como incipiente Partido Demócrata en Cuba. Mencione también, estimada Alina, que a pesar de la terrible pandemia que azota al MUNDO (no solo a Cuba), esta política brutal fue recrudecida en su momento por el Emperador que dirigía el país que da cabida al líder de su proyecto. Mencione, también que en medio de esa crisis que usted presenta apocalíptica, los cubanos y su gobierno han sido capaces de presentar cuatro candidatos vacunales lo cual representa una hazaña sin precedentes para un país en las circunstancias que tiene Cuba. Porque Alina, usted parece muy versada en Historia pero déjeme decirle que esta, como toda herramienta científica de análisis crítico de la realidad, debe ser usada teniendo en cuenta el contexto histórico. No es honesto comparar hechos históricos que están a años luz de distancia sin tener en cuenta las circunstancias en el que se desarrollaron cada uno, como hace usted festinadamente en su respuesta.

Cuando dice «Sin embargo, de un tiempo a esta parte, el aparato ideológico ha descubierto el potencial alegórico de la Revolución del Treinta, de sus figuras icónicas, sus publicaciones y estrategias de lucha.», usted ese equivoca y mucho. Vuelve a mencionar al «aparato ideológico», vuelve a usar como argumento de descrédito que estamos movidos por una fuerza todopoderosa que se mete en nuestras mentes y nos dice qué pensar. Esa visión prejuiciosa que demuestran contra todo aquel que plantea un cuestionamiento crítico contra ustedes no les deja ver un elemento fundamental que obvian. Vuelven a mostrarse indignos de llevar el adjetivo Joven en su nombre cuando niegan una de las grandes leyes de la dialéctica, que establece la lucha de contrarios como elemento intrínseco del desarrollo histórico. En ese sentido, jóvenes cubanos que adversen la forma pensar de LVC, que no estén de acuerdo con sus planteamientos y sus escritos, existen y existirán siempre independientes de la mítica «mano negra» estalinista o de la supuesta corriente «oficialista» que, según ustedes, maneja nuestros esfuerzos por decir lo que pensamos.

No es honesto comparar hechos históricos que están a años luz de distancia sin tener en cuenta las circunstancias en el que se desarrollaron cada uno, como hace usted festinadamente en su respuesta.

Desde LVC consciente o inconscientemente, utilizan este sesgo en su interpretación de la realidad para rehuir al debate. Entonces, Alina, si sigue mi análisis terminará por reconocer que existimos los que adversamos a LVC de manera espontánea y legítima. Esta adversidad, que lógicamente está dada en el campo de los símbolos y las ideas, también se manifiesta de manera legítima en nuestra intención de reclamar aquellos símbolos históricos, como La Joven Cuba, que consideremos parte de nuestra tradición y de un legado moral e ideológico en nuestra argumentación. Me pregunto, ¿acaso no es un acto simbólico que ustedes hayan esperado a la administración de Biden para pedir el fin del Bloqueo y nunca fueron capaces de exigirle a Trump que acabara con la cruel persecución a las finanzas cubanas? ¿Acaso no es simbólico que en la carta de LVC contra el Bloqueo citen a Obama cuando dice “«He dejado claro que Estados Unidos no tiene ni la capacidad ni la intención de imponer cambios en Cuba? Lo que cambie dependerá del pueblo cubano.

No vamos a imponerles nuestro sistema político ni económico. Reconocemos que cada país, cada pueblo, debe trazar su propio camino, y darle forma a su propio modelo»” mensaje hipócrita del Emperador en Jefe en esos momentos, que refleja claramente la política del garrote y la zanahoria que querían imponernos y que Biden quiere retomar. Me temo, que LVC también ha asumido sus propios símbolos y atisbamos entre ellos ese apego al “oficialismo” Demócrata que nos quieren achacar a nosotros. El cambio que reclamamos de la V por la J en la nomenclatura del nombre de su blog no solo es una reivindicación simbólica. En mi opinión, tiene un profundo carácter objetivo basado en argumentos concretos. No podemos considerar joven una organización que no muestra interés por el debate, o más bien, que solo busca el diálogo con las élites olvidándose del que debe ser el principal interlocutor en cualquier diálogo sobre Cuba que es el pueblo cubano de a pie, aquel que no tiene títulos de doctorado ni prosas rimbombantes. No podemos llamar joven, mucho menos progresista, a una organización que propone fórmulas democráticas trascendidas por la sociedad cubana, a semejanza del vecino de norte, y que ha mostrado ser un rotundo fracaso a la hora de asegurar el bienestar y la dignidad de los seres humanos en otras partes del mundo. No podemos llamar joven, a una organización que utiliza métodos cuestionables para apagar las voces disidentes a su alrededor, por ejemplo, bloquear o banear en redes sociales y Telegram o seguir una política de descrédito moral a toda aquel que ose criticar sus opiniones y propuestas. 

¿acaso no es un acto simbólico que ustedes hayan esperado a la administración de Biden para pedir el fin del Bloqueo y nunca fueron capaces de exigirle a Trump que acabara con la cruel persecución a las finanzas cubanas? ¿Acaso no es simbólico que en la carta de LVC contra el Bloqueo citen a Obama

Me pareció interesante su clase de Historia, fue un “magnífico” intento por dotar de contenido su respuesta que en ese punto parece quedarse sin argumentos. Menos honesto y motivador me pareció su esfuerzo infructuoso por demostrar que los comunistas habían restado importancia a la figura de Guiteras en la historia de Cuba, le comento que en esta parte de su escrito me costó trabajo entender si hacía una crítica a los comunistas de la época, a los de ahora, o el propio Guiteras. Me sorprendió su mención a Fernando Martínez Heredia y sobre todo que no lo catalogue dentro de esa camada de “oficialistas radicales” que tanta urticaria le dan a LVC. Cuando menciona a Martínez Heredia usted dice “También los estudios de Fernando Martínez Heredia sobre el papel de Guiteras en esta etapa aportan una visión más objetiva del gobierno de los Cien Días y del papel de Grau, al que le reconoce, amén de que no era un revolucionario, haber sido radicalmente antiplattista, defender con dignidad a su país frente al imperialismo y resistir todas las coyunturas difíciles hasta el final, sin renunciar.” Alina, temo decirle que Martínez Heredia dijo sobre Guiteras mucho más y quizás convenga recordarle sus palabras en un artículo de Cubadebate cuando dijo “Guiteras ya pudo asumir el socialismo anticapitalista y utilizar las ideas más avanzadas sin pertenecer a aquel movimiento comunista. La actuación de Guiteras lo ratificaba como un valiente y un ser humano fraternal y muy austero, pero sus ideas iban mucho más allá de lo que parecía posible hacer en Cuba, inclusive podían parecerles una locura a las personas más juiciosas. Ya estaba compartiendo las cualidades y el destino de Céspedes, Maceo, Martí, Mella, y el que tendrían después Fidel y el Che.” Finalmente, termina con una idea lapidaria “El fundamentado y extenso Programa de Joven Cuba, publicado en el diario Ahora en agosto de 1934, es uno de los documentos políticos trascendentales del siglo XX en Cuba. En él se afirma que Cuba tendrá que asumir el socialismo para lograr completarse como nación.” Dígame, estimada Alina, si la mirada de Fernando le sigue pareciendo objetiva porque de ser así, solo faltaría que usted misma se una a nuestro reclamo.

Lo que sigue en su escrito es más de lo mismo, de nuevo nos acusa erróneamente de estalinistas hecho que le hace cometer el error de alargar demasiado su texto criticando al Partido Comunista de los años 30. Le digo sinceramente, su escrito nos deja más dudas que certezas, y también mas ganas de debatir respetuosamente con ustedes. Sería bueno que fueran cultivando en LVC la cultura del debate entre antagonistas, al final, si predomina en nuestra sociedad su concepto de democracia pluripartidista, y algunos esperamos legítimamente que no, los debates tendrían que ser un elemento fundamental de la misma. En La Manigua encontrarán un espacio respetuoso, plural y honesto para plantear sus ideas y darle la oportunidad al pueblo cubano de ponerlas en contraposición con otras. Si el miedo a las “hordas estalinistas” impone reparos a aceptar esta invitación, les propongo escuchar el debate que mantuvimos con Yunior García, donde él mismo reconoce que cada uno de los participantes tuvo oportunidad de expresar sus ideas sin sesgos ni censuras. Tengo la convicción que dicho debate será esclarecedor para muchos compatriotas.

¡¡¡No hay excusa!!!

Podcast entero del debate entre Raúl Felipe Sosa, Karlito Marx y Yunior García
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