Este es un post sobre el anteproyecto de Constitución de la República de Cuba, y prometemos no centrarnos en el artículo 68.

El pasado 13 de agosto (fecha para nada fortuita) comenzó en Cuba el debate popular sobre el anteproyecto de Constitución de la república. Y con él, se ha iniciado un diálogo acerca del país que esa constitución debe regir.

El 10 de abril de 1869 se aprobó la Constitución de la República de Cuba en Armas, la primera de 4 constituciones insurrectas. Al nacer la república, se aprueba la constitución de 1901, siendo esta sustituida por la de 1940. La carta magna de 1940 fue de las más avanzadas del continente para su época, y con modificaciones, y bajo el nombre de Ley Fundamental a partir de 1959, estuvo vigente hasta 1976. En ese año se aprobó la Constitución socialista que aun rige la vida en Cuba. Esta constitución la vida la ha superado con creces, y poco puede normar en la situación del país, pues varios de sus precepto han sido superados por normas dictadas por el propio gobierno (sí, en Cuba podemos hacer eso)

Ante esta situación se ha puesto en marcha un proceso constituyente anunciado hace varios años. Una comisión de una treintena de miembros, dirigidos en ese orden por el expresidente y el presidente actual del país, se encargaron de elaborar el anteproyecto que hoy analizamos. Trabajo, el de elaboración, que pudieron haber hecho mucho mejor.

No vamos a analizar punto por punto del proyecto, porque haría este análisis extremadamente largo, sino aquellos puntos que consideramos más significativos o criticables. Pero a pesar de centrarnos en esto, el proyecto tiene cosas buenas, y otras muy buenas, que solo un tonto o un malintencionado no verían. Pero también es cierto que de lo bueno hablarán los que la redactaron, y nosotros señalaremos los que creemos que hicieron mal, que para eso es un blog, para opinar.

En primer lugar resalta el hecho de aunque en el preámbulo se acepta el liderazgo del Partido Comunista (PCC), no se menciona este régimen socioeconómico en sí mismo. Y si pretender ser más papista que el papa, eso es una contradicción (la primera de varias). Si se acepta al PCC como pilar de la sociedad, usted independientemente de su postura política debe entender que lo más lógico sea que se plasme la aspiración de ese partido de construir el comunismo, pero no. Haciendo méritos en retórica, los constituyentistas dicen que no es necesario ponerlo en el documento más importante del Estado.

Pero si hablamos de cosas ilógicas la que se lleva todas las palmas es el artículo 3 párrafo 34, donde se expone que el sistema socialista establecido por esta constitución es irrevocables. Primero en una cuestión legal se contradice, pues a la par que reconoce la libertad política disminuye los derechos que tendrían futuros constituyentistas en modificar ese sistema. Y en segundo lugar, y mucho más terrenal, cualquiera que haya estudiado ciencias sociales reconoce que inmutabilidad de los sistemas y regímenes socioeconómicos; por más que le guste a usted uno de ellos; es inexistente, una utopía idílica que contradice los principios del materialismo dialéctico que debe tener el PCC como catecismo.

Otro artículo bastante discutido fuera de Cuba y mucho menos adentro (aunque a decir verdad todos palidecen ante la popularidad del 68) es el artículo 5 que consagra al Partido comunista como único. Bajo la situación actual de Cuba no podía ser de otra manera. Como se dice en cuba, el PCC tiene el sartén por el mango, monopolizando casi en su totalidad el espectro político nacional, ¿Quién en su situación dejaría lugar a otros, lugar que conquistó a base de sangre derramada de sus mártires, y que cuenta con un apoyo mayoritario de la población? Y sin pretender hacer de esto una clase de historia, la unidad, o su falta, ha sido uno de los problemas cardinales de la historia cubana. Por esto es más que entendible que un país que pretende construir un sistema alternativo al imperante trate de romper los moldes impuestos por ese mismo sistema.

En el artículo 7 se plantea la superioridad de la Constitución y la obligatoriedad de su cumplimiento. Esto parecería una verdad de Perogrullo si no fuera que la vigente se ha venido violando constantemente desde la aprobación de los Lineamientos del Partido, que superaron notablemente los limites impuestos por la vigente Carta Magna.

Respecto a la libertad religiosa, el artículo 15, además de reconocerla, la respecta y la garantiza. Pero donde se enfrenta a la práctica es cuando plantea que todas las creencias y religiones gozan de igual consideración. He visto las misas de Navidad en la televisión, pero no he visto una transmisión del Ayatola para la comunidad musulmana. Y hablando como quien no quiere las cosas, si las instituciones religiosas están separadas del Estado, ¿Por qué tengo que pagar con mis impuestos las visitas papales? Y no me digan que se recibe en calidad de Jefe de Estado, no he visto a ningún Jefe de Estado dando una misa, menos 3 de ella.

Me parece bien que se haga explicito el carácter socialista de la economía, me parece mejor que se reconozcan diferentes formas de propiedad. Pero ahí es donde se enreda la pita (frase cubana para decir que nos estamos complicando la vida). El artículo 21 expresa que el estado estimula aquellas de carácter más social, y esto de acuerdo que eso se haga. Pero, y aquí viene el lio, en los Lineamientos del Partido Comunista (PCC), que ya vimos que era la fuerza dirigente de la sociedad, se expresa que todas las formas de propiedad tienen igual consideración, sin menoscabo de ninguna. ¿Entonces en qué quedamos? ¿Beneficiamos a unos sí y a otras no? ¿Si lo hacemos cumplimos con la Constitución pero no con el PCC que la propia constitución dice que es la fuerza dirigente? Perdónenme si cambio de tema, es que me va a dar dolor de cabeza.

Un aspecto interesante tratado en la Constitución es la presunción de inocencia. Veamos, en Cuba eso existe, y las leyes así lo recogen, y en los tribunales de aplica en buena medida. Pero donde resulta difícil de aplicar, y aun se aplica poco, es en la vida cotidiana. Basta que cierta persona con ascendencia, o tan solo con poder relativo haga mostrar su duda sobre de “confiabilidad´´ sobre otro individuo, para que esa persona sea sometida a las dudas generales, y todo, sin que se haya presentado pruebas en su contra.

http://www.cubahora.cu/uploads/documento/2018/07/30/tabloide-proyecto-constitucion-de-la-republica-version-ligera-1.pdf

Pd: sé que me lo pediste hace mucho tiempo, pero ahora fue que pude hacerlo, mejor tarde que nunca

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